Archivo de Agosto 2006

Joint Venture

Agosto 31, 2006

Liar una aventura.

Cuando ayer, antes de ponerme las pilas con mis dos cafés del desayuno, oí la expresión joint venture me sentó como un regalo a la medida de un post de prestamings. Qué felicidad ver un prestaming tan redondo a primera hora de la mañana!

No fue el trío de las Azores, ni Peter Paul and Mary, ni fuimos tu y yo los inventores de esta expresión. De hecho aquí se le había llamado alianza toda la vida a eso de poner intereses en común para salir a liarla (permitidme el coloquialismo). Pero claro, alianza no queda muy fino a la hora de hacer business. Demasiado siglo XX, demasiado popular.

Y joint venture es fantástico. Venture, por proximidad a aventura, le da un punto de riesgo que excita a los ejecutivos modernos y a los mercaderes fenicios por igual. Pero joint? Joint si que tiene conotaciones positivas, que palabra más enrollada.

Pero Joint es aún mejor. Además de unión, significa en inglés alguna cosa más. También en francés, pero leedlo a su manera. Así que a los fumetas de los extra-barrios de Paris, ya predispuestos por su hábito, les debe dar risa ver como dos ejecutivos que no saben hacer la O (de humo) con un canuto, ojean el mercado marroquí en busca de su Joan Ventur.

No es glorioso que ejecutivos y fumetas, fenicios y morunos, compartan su cultura en una palabra en expansión? Bienvenidos sean prestamings con tan sutiles sutilezas. Bienvenidos sean los Joans, con su nueva ventura.

Check In

Agosto 22, 2006

Quién factura hoy el equipaje?

No sé por qué desde hace un tiempo se viene haciendo el check in (léase chequín, así, todo junto) en lugar de facturar el equipaje. Y claro, el mostrador de facturación ahora es el check in.

La verdad que facturar lleva consigo la connotación negativa de hacer una factura, y claro, esto no gusta oirlo si eres tu a quién te facturan, es decir, si eres tu una compañía de altos vuelos.

Por la parte del viajero, facturar se parece demasiado a fracturar. Y bastante mal lo pasa separándose de su maleta, con todas las cremitas y geles en ella para que no pueda montar una bomba de nivea o un cóctel gominov. Cómo para llevarlo a fracturar, vaya traumatismo!

El chequín, aunque suene a simpático, se vive como una despedida. Entregas dos maletas de 15 kilos cada una, y a cambio te dan dos tarjetitas, y poca garantía de volverlas a ver. Facturar suena más en esta línea, no?

Bueno, a mi me da igual, chequín no es un prestaming que me molesta. Al contrario, hubiera necesitado uno para cuando te tardan 4 días en entregar las maletas. Había propuestas en la línea de “Demoring”, que no está nada mal porque algo “de morring” si que le hechan.

Lo que no acabo de entender es porque, aunque vayas a volar en avión, tu equipaje tenga que adquirir un carácter tan voladizo.

theBeat.