Liar una aventura.
Cuando ayer, antes de ponerme las pilas con mis dos cafés del desayuno, oí la expresión joint venture me sentó como un regalo a la medida de un post de prestamings. Qué felicidad ver un prestaming tan redondo a primera hora de la mañana!
No fue el trío de las Azores, ni Peter Paul and Mary, ni fuimos tu y yo los inventores de esta expresión. De hecho aquí se le había llamado alianza toda la vida a eso de poner intereses en común para salir a liarla (permitidme el coloquialismo). Pero claro, alianza no queda muy fino a la hora de hacer business. Demasiado siglo XX, demasiado popular.
Y joint venture es fantástico. Venture, por proximidad a aventura, le da un punto de riesgo que excita a los ejecutivos modernos y a los mercaderes fenicios por igual. Pero joint? Joint si que tiene conotaciones positivas, que palabra más enrollada.
Pero Joint es aún mejor. Además de unión, significa en inglés alguna cosa más. También en francés, pero leedlo a su manera. Así que a los fumetas de los extra-barrios de Paris, ya predispuestos por su hábito, les debe dar risa ver como dos ejecutivos que no saben hacer la O (de humo) con un canuto, ojean el mercado marroquí en busca de su Joan Ventur.
No es glorioso que ejecutivos y fumetas, fenicios y morunos, compartan su cultura en una palabra en expansión? Bienvenidos sean prestamings con tan sutiles sutilezas. Bienvenidos sean los Joans, con su nueva ventura.