No está hecha la miel para los labios del nuevo rico.
La palabrita Delicatessen va de boca en boca, como bocado exclusivo. Desde los bombones mon chery al maiz tostado Mister Corn se atreven a etiquetarse de Delicatessen. Pero no me preocupa el standard de calidad que debe pasear un manjar para calificarse de Delicatessen, lo que me da risa es que le demos el significado de excelencia a una palabra que significa Embutido. Si señor, el chorizo revilla es una delicatessen autentica.
Para ser justos, hay que diferenciar entre Europa y USA. Allí es delicatessen cualquier cosa que se meta entre pan y pan. Vale, lo aceptamos. Pero aquí, cuna mundial de la gastronomía, no podemos llamar Delicatessen a cualquier cosa. Para mi, llamar a un jamón de pato envasado hace 4 meses y 40.000 kilometros no es mucho mejor que un tigretón pata negra.
Y en la tienda de Ikea? Ahora resulta que compramos como Delicatessen filetes de arenque fumados (otra forma de decir ahumados con hierba) que no sabemos ni en que posición nos los debemos introducir en la boca. Y no te digo que no sabemos como acompañarlos, si con allioli, Rioja gran reserva, o patatas panadera.
Entonces, que es Delicatessen? Pues cada uno se conoce los suyos. Para mi, los ngochi de mi novia, el arroz con bacalao de la Carme y los macarrones de Casa Trampa.
No dejéis que los Delicatessen vengan a mi, ya iré yo a por ellos.